Me ha encantado. En el blog de El Capitan Habab, el susodicho quiere conocer cuál es el curriculum de profesionales de parlamentos andaluces. El tema me ha tocado el profesional de RRHH que llevo dentro (¿conoces mi otra publicación?) y reabre el debate de si para ser político es necesaria alguna formación previa o si, por el contrario, un buen político puede llegar a serlo simplemente ejerciendo.
Para cualquier puesto de trabajo de responsabilidad, y quiero pensar que el de parlamentario (que no tertuliano) lo es y mucho, se requiere un perfil duro y un perfil blando. Me explico. El perfil duro viene determinado, grosso modo, por aquella formación y conocimientos mínimos necesarios que ha de tener el candidato para ocupar el puesto. El perfil blando, por su parte, lo matizan las competencias o habilidades que hace que la persona pueda desarrollar con un desempeño cercano a la excelencia las funciones de su puesto de trabajo. Aquí entran la capacidad de trabajar en equipo, de tolerar el estrés, las habilidades comunicativas y/o de negociación, la orientación a los resultados, etc.
Bien, después de este rollo teórico, vuelvo a la iniciativa del Capitán. ¿Cómo es el perfil de los aspirantes a dirigentes de nuestros municipios? ¿Qué han estudiado? ¿En qué han trabajado antes de estar en política? No sé si después de conocer todos esos datos de quienes nos gobiernan, o de quien pretende hacerlo, nos quedaríamos más tranquilos.
En todo caso, ¿cuál debería ser el perfil de un gobernante?
Te recomiendo que veas el texto de la imagen del curriculum pinchando aquí
Pues sí, las redes sociales son nuevos medios de propaganda electoral. Al menos eso piensan los políticos de nuestra Málaga. Se puede ver cómo hay llamamientos al ciberactivismo político electoral tanto en la web de campaña de Moreno Brenes, de IU (ver aquí), como dentro del blog participativo de María Gámez, del PSOE (ver aquí). Para ser ciberactivista puedes compartir las actividades del partido en las redes sociales, enviar mails, difundir noticias políticas en las webs o blogs personales, desarrollando aplicaciones en facebook y más cosas.
Supongo que los ideólogos de turno han pensado que qué mejor propaganda que la que viene de las propias personas. Lo que imagino que no han reparado es que en las redes sociales todo tipo de propaganda es considerada spam, venga de quien venga. Es bonito pasearse por espacios ideados para emitir propaganda y comprobar cómo realmente es un nicho creado por y para los apóstoles que comulgan con sus propias ideas. Son muchas las páginas, blogs o grupos de facebook a los que acuden sólo los propios del partido o personas afines a la causa, para dinamizar el sitio, vanagloriarse de los propios méritos y agredir verbalmente a “los otros”. Si se cuela alguien que no sea afín del partido, es porque rinde cuentas a la competencias y si participa es para dejar bombas fétidas, normalmente desde el anonimato. El ciberactivismo político es así…
PSOE e IU son los que más necesitan agitar las conciencias, los más necesitados de que todos esos que tengan pensado quedarse en casa el 22 de mayo, o simplemente tengan dudas, vayan definitivamente al colegio electoral y depositen un voto para ellos. Quizá sea esa siempre la clave para que la izquierda pueda obtener algo (más) en cualquier sufragio a estas alturas de crisis. Los dos partidos se presentan como una alternativa, como un revulsivo que puede hacer cambiar a mucho mejor la situación estancada y conformista que respira la ciudad.
Pero me temo que agitar conciencias no se consigue con propaganda y spam hecha por y para los que ya van a votar a la izquierda. Me temo que eso de agitar conciencias consiste más en despertar espíritu crítico y transmitir corresponsabilidad política en el ciudadano que no tiene nada claro que esto de la política sirva para algo. Esto de agitar conciencias consiste más en hacerle ver a ese individuo (con hechos a ser posible):
1. ¿Por qué es necesario un cambio?
2. El ciudadano es el responsable de ese cambio.
Me imagino a los ideólogos de los partidos diciendo: “¿ciberactivismo político? Sí, sí, que están de moda las redes sociales y algo podremos rascar”. Lo que quizá no han caído en la cuenta es que la base del ciberactivismo se encuentra en el deseo de una mayoría de poner en práctica la libertad individual para la reivindicación de lo que debe ser justo o no para el propio ciudadano, y no la ejecución paramilitar de una doctrina para ganar unas elecciones.
Escribo estas líneas mientras se está llevando a cabo la segunda entrevista vía twitter a políticos que trabajan en Málaga. La primera fue a la candidata del PSOE a la alcaldía, María Gámez (@Maria2Gamez), y en esta ocasión está respondiendo el presidente provincial del PP, Elías Bendodo (@eliasbendodo). Con la etiqueta o hashtag #gazpachueloparty un grupo de ciudadanos interesados por la política pretenden acercarse a los principales personajes protagonistas de la política municipal para… no sé exactamente qué. Y me explico.
Se pretende que en un escenario común y desjerarquizado, como es twitter, los ciudadanos puedan preguntar a los políticos aquellas cuestiones que pocas veces los periodistas formulan. En la primera entrevista, aún sin conocimiento de la repercursión que iba a tener, un usuario anónimo (@lavidamodernamerma) comenzó esta iniciativa con María Gámez como víctima interlocutora. Ella adelantó que tenía sólo 30 minutos para responder porque tenía otros compromisos; de hecho, me consta que paró en una gasolinera mientras iba de viaje para poder acudir a la cita tuitera. Se aceptó y, claro, no pudo responder a todo. Por estar solamente ese tiempo y, por lo tanto, no responder a todas las preguntas, la criticaron, y mucho. Puedes ver aquí el resultado de preguntas y respuestas, y también el artículo de la propia alcaldable en su blog comentando la experiencia y contestando a las preguntas no respondidas.
Después, con la repercursión del evento (ver aquí una muestra) se han sumado otros usuarios a la iniciativa, organizando algo más el formato de la entrevista. Se ha cocinado democraticamente las preguntas a través de un grupo en facebook ideado para tal efecto y ha dado como resultado un buen número de preguntas que se le están formulando al presidente popular. Pero claro, esto de twitter es una plaza abierta, y todo el que pasa por allí a estas horas está haciendo preguntas por doquier… y no se van a contestar todas. La conclusión, más de lo mismo: no dejará contento a nadie. Por cierto, puedes ver aquí a Elías Bendodo, junto a la responsable de comunicación 2.0 del PP y concejal en Málaga Mariví Romero (@mariviromero), cómo le está dando a su iPad en plena entrevista.
Me gusta #gazpachueloparty porque tiene la capacidad de reunir a personajes no protagonistas de la política, pero interesados por ella como los que más. Me gusta porque hay absoluta libertad para expresar lo que se desee y, además, están marcados los límites del respeto hacia las ideologías y los partidos, de forma que el que tiene exabruptos no está bien recibido. De hecho, me gusta más el #gazpachueloparty cuando no hay entrevistas de por medio, porque es una etiqueta que reúne a quien quiere hablar de Málaga, políticos incluidos.
Pero volviendo a las pretensiones de esta iniciativa, me hago algunas preguntas:
¿Se pretende que, como ciudadanos, los políticos escuchen y participen de las inquietudes de la gente?
Creo que sí, que se pretende. Pero hay peros: de los 140 caracteres que te permite twitter, hay que quitar los 17 del propio hashtag, de manera que… ¿es posible concebir que algún político pueda responder consistentemente y como quisiera de verdad al ciudadano en 123 caracteres? Seguro que no. No es posible.
¿Se pretende poner en algún aprieto al político de turno?
Creo que sí. Hay preguntas ciudadanas que no la hace nunca un periodista. Y son respuestas que se quieren obtener con sinceridad y claridad. Sin embargo, vuelvo al formato. Las evasivas son sencillas y la excusa del poco espacio siempre estará presente para no responder como se debe a preguntas insidiosas.
¿Se pretende crear alternativas para sobre nuevas formas de hacer política?
Si se pretende esto, ya se está consiguiendo. Y mucho. Pero es un formato demasiado light como para poder quedar satisfecho. Quizá la web social esté abriendo escenarios, antes impensables, a través de los cuales se pueda acercar la política y a los políticos a todos los interesados por ella. Pero los contenidos políticos necesitan espacios para la explicación tranquila, para un diálogo sosegado y sincero… y twitter no los proporciona.
En todo caso, la política 2.0 en Málaga tiene vida. Espero que no muera tras las elecciones.
(La imagen, de Forges)
Actualización 5 de Enero: ya están disponibles las preguntas y respuestas de Elías Bendodo en La vida moderna merma.
Todo ciudadano con presencia en las distintas redes sociales mira con escepticismo la aparición de nuevos perfiles en las mismas: son personajes políticos. ¿Por qué ese escepticismo? Lo primero que se pasa por la cabeza es que, con las elecciones a la vuelta de la esquina, vienen aquí a hacer campaña. Y seguramente no les falte razón a los que piensen así. Habrá que ver cuántos de los que ahora tuitean activamente o postean en sus blogs lo harán después de las elecciones. Los que se caigan de este frenesí a partir de Junio se les verá el plumero.
En todo caso, sí que parece haber quienes no utilizan estos medios como se debe. Hay políticos que usan las cuentas desde un paradigma tradicional: para hablar de sí mismos, de manera unidireccional, soltando lo que interesa en el momento que le interesa. Luego, los apóstoles partidistas se encargarán de retuitear, o compartir por los medios que sea. Creen que el status y la jerarquía social del cargo les hace valedores de un estilo de participación en las redes que nada tiene que ver con la cultura de conversación propia de la idiosincrasia de los dos.cero. Como en la imagen de El Roto de más arriba revela, todo esto aquí no vale para nada. Ya lo dice el punto 6 del manifiesto de la Política 2.0:
6. En la Red, se produce una situación inédita: el receptor ignora el mensaje, tiene el control de lo que quiere escuchar y no hará caso salvo que tenga la impresión de que el emisor se dirige a él como individuo.
Por otro lado están los que se conocen las reglas del juego: escuchan, conversan y comparten. Con su tipo de participación en las redes sí se puede tener esperanzas de un nuevo modo de hacer política, ya que el acercamiento es parece real y genuino. No obstante, quedan resquicios para ser escépticos, al igual que pasa con las empresas. El escepticisimo es el mismo al comprobar cómo las marcas comerciales tienen presencia en las redes, un escepticismo que procede de la siguiente pregunta que todos nos podríamos hacer: ¿están para hacer más social el business… o para hacer más business a través de lo social? En el caso de la política, cabe la misma pregunta:
¿Están para hacer más social la política… o para hacer más campaña partidista a través de lo social?
¿Están porque creen genuinamente en la participación ciudadana… o porque creen que es una nueva forma de seducir al ciudadano ingenuo?
Da comienzo un blog que habla de política. Y qué mejor que empezar con un manifiesto al estilo Cluetrain adaptado a la política:
1. La democracia es un diálogo.
2. Desde hace 50 años, los políticos se han acostumbrado a comunicar a través de los medios de masas.
3. La utilización de estos medios de masas ha impuesto un modelo dominante de comunicación vertical: impersonal, largo, homogéneo y unidireccional.
4. Cada nuevo medio genera sus propias reglas de comunicación. En los años setenta, Nixon, Chaban-Delmas y Miterrand se han dado cuenta de ello: los tres han perdido elecciones por no utilizar correctamente la televisión. (En España, se ha especulado con algo parecido respecto a la última derrota del PP en 2006).
5. El juego político consiste en enviar información de un punto a una audiencia. Es el modelo de comunicación tradicional, que sigue los principios del telégrafo: un emisor envía un mensaje a un receptor con la esperanza de influirle.
6. En la Red, se produce una situación inédita: el receptor ignora el mensaje, tiene el control de lo que quiere escuchar y no hará caso salvo que tenga la impresión de que el emisor se dirige a él como individuo.
7. Internet promete un sistema de información abierto que permite a todos contrastar la información con otras fuentes.
8. El medio Internet permite hablar a todos dirigiéndose de manera personal a cada uno.
9. Una regla básica de la comunicación política es mantener el control del mensaje.
10. Ya no es posible controlar el mensaje.
11. Las técnicas clásicas de la comunicación política (gestión de la información, comunicación televisiva, relaciones públicas) empiezan a sufrir ya la presión de los nuevos medios.
12. Utilizando la Red no evitamos a los medios sino que los multiplicamos. Cada internauta se convierte en una posible fuente de opinión.
13. Más importante que Internet son las comunidades que Internet estructura. En esta realidad radican al mismo tiempo la fuerza y la complejidad del medio.
14. Los políticos tienen razones para tener miedo a Internet si no son capaces de integrar la interactividad y las reglas del medio.
15. La Red permite afrontar el tipo de diálogo al que la democracia representativa aspiraba desde siempre.
16. Los individuos pueden ahora encontrar medios para hacerse oír. Es lo que se conoce como “vigilancia activa”.
17. El medio favorece el humor: las parodias circulan más rápido que las doctrinas.
18. La política en la edad de la Red significa que la gente se hace más organizada e inteligente colectivamente.
19. La red facilita el acceso a la información y el paso a la acción.
20. Si ciudadanos y partidos empiezan a participar en este nuevo medio, Internet hará germinar las condiciones de una nueva práctica democrática.
(Lo encontré aquí)

